miércoles, 9 de julio de 2014
Y qué le voy a hacer si me he levantado sonriendo.
Sé que la gente me diría que parara, que no pensara más en ti, pero no puedo evitarlo.
¡Y es tu jodida culpa!
Por la forma en la que nos miramos cuando me hablas.
Por esa vez que dijiste mi nombre sólo para sonreírme.
Por ese día en el que tus ojos dijeron más que cien mil palabras.
Por como me haces sentir... me gustaría poder hacerte sentir de las misma forma.
Tal vez simplemente estoy loca.
jueves, 26 de junio de 2014
Hace unos días escribí una carta. Una carta de perdón. Una carta muy corta para todo lo que llevaba dentro. Una carta que quemé al terminar, dejando que el fuego consumiera todas las palabras, para luego ser apagada y hecha cenizas por la lluvia y el viento.
Y, claro, como la estúpida soñadora con demasiados libros leídos que soy, me tomé la metáfora demasiado en serio e imaginé que aquellas palabras eran mis sentimientos. Pero no, señores, los sentimientos, desgraciadamente prenden cuando los acercas al fuego pero no se apagan con cualquier gota de agua o soplido de virnto. Como aquellas velas que compraba mi abuela cuando era más pequeña para mi cumpleaños y que por mucho que soplaras no se apagaban. Recuerdo que mi padre siempre tenía que apagarlas con los dedos. Curioso. Tal vez esa sí que sea una buena metáfora.
En fin, que me voy por las ramas.
Empiezo a pensar que tal vez necesito a alguien que me ayude a salir de aquí. Mi madre solía decirme que nunca nadie podría quererme si no aprendía a quererme a mí misma. Pero... no lo llego a conseguir, ¿sabes? Es como si estuviera vacía... necesito que alguien me llene. Puede sonar triste o estúpid, pero prometo que ya no sé cómo seguir.
domingo, 22 de junio de 2014
domingo, 16 de febrero de 2014
sábado, 18 de enero de 2014
Bueno, tal vez sí.
Odio a alguien a quien soportar día tras día, a cada acción que realiza, un poquito más.
Odio que se equivoque, que eche tanto en falta, odio su tristeza diaria. Odio que aún así calle y sonría en vez de soltar de una maldita vez cómo se siente. Odio que perdone siempre a aquel que le ha hecho daño, y que haga como si nada ocurriera.
Odio que se fije en cada mínimo detalle, que mire tanto a la gente. Odio que se enamore de lo imposible; odio que sueñe tanto.
Lo odio tanto. A mi propio ser. Qué locura.
domingo, 12 de enero de 2014
lunes, 9 de diciembre de 2013
Live.
-La vida es muy corta - dijo, de repente, mientras que miraba a ninguna parte-. Quítale ese jersey que te gusta tanto a tu padre, y sal a la calle con él, sin importarte que te esté varias tallas grande o lo que la gente piense. Lee un libro y emociónate mientras que lo lees, entristécete porque lo has terminado. Canta mientras que paseas. Rómpete y deja que venga alguien y te arregle. Ve de concierto en concierto. Llora. Ríe. Grita. Enamórate. Rompe los esquemas. Ayuda a cambiar el mundo -hizo una pausa y pude ver una media sonrisa en su rostro-. Coge la vida y vívela, joder, ¡vívela!
viernes, 18 de octubre de 2013
How beautiful you are.
Pero con esto no me refería sólo a su físico, si no a su forma de ser, a su forma de vivir.
Ella era bonita cuando hacía fotos o tocaba la guitarra, cuando la veía hacer las cosas que más le gustaban en el mundo, concentrada, olvidando el resto del mundo. Ella era bonita cuando leía, cuando se fundía en las páginas de una novela, mientras que yo la observaba, a su lado, sin que ella a penas se enterara. Era bonita cuando reía y arrugaba la nariz. Era bonita con esos jerséis tan grandes que llevaba. Era bonita cuando tomaba chocolate y se manchaba los labios. Era bonito entrar en su habitación y ver montones de discos de vinilo apilados y una estantería a rebosar de libros, era bonito ver ese brillo en sus ojos. Era bonita cuando me hablaba de las cosas que más quería, de sus sueños. Era bonito verla emocionada. Era bonito ver lo fuerte que era, intentando hacer que pareciera que todo iba bien, pero yo la llegué a conocer tan bien que sabía cuando ir hacia ella y abrazarla, sin decir nada más. Era bonita cuando se empeñaba en que llevaba razón. Era bonita cuando se ruborizaba y se le encendían las mejillas. Era bonito cuando sus ojos, tan peculiares como ella, se clavaban en los míos. Era bonita, incluso, (aunque no me guste el decirlo) cuando fumaba. No porque lo hiciera, ya que era uno de nuestros motivos de discusión, si no por lo forma en la que cogía el cigarro y se lo llevaba a la boca, la forma en la que expulsaba el humo.
Recuerdo que siempre llevaba carmín.
Y el carmín dejaba una marca en los cigarros.
Como ella dejó marca en mí.
Sí, ella era tan bonita que era triste."
lunes, 9 de septiembre de 2013
Efímera felicidad.
Normalmente, lo bueno dura poco y lo malo se alarga. ¿Por qué? ¿Por qué podemos llorar horas por lo mismo y cuando toca reír sólo son unos malditos minutos?
Te sientes en las nubes, sientes que todo te sale bien, piensas: "joder, soy feliz". Y entonces, vuelta a la realidad. Vuelta a los golpes bajos. Vuelta a las noches de llorar hasta dormir. Maldita realidad. Efímera felicidad.
En realidad, es cierto eso de que después de la tormenta sale el sol, pero nadie mencionó lo poco que puede tardar en volver a nublarse.
sábado, 24 de agosto de 2013
Prólogo.
jueves, 22 de agosto de 2013
"I just wanna be someone's first choice".
Intentaré explicarme.
Llevo bastante tiempo pensando que, en un momento de ti vida, tarde o temprano, una persona se cruza en tu camino y llega a tu vida para cambiarla, y ser la persona más importante de ella. Con esa persona tienes una conexión especial, un algo que todos buscan, algo irrompible. Esa persona es tu mitad. Y entonces te das cuenta de que esa persona es realmente especial para ti. Y tú lo eres para ella (o él).
Y seguramente, en uno de los muchos días que pasas a su lado, os toméis una foto, una foto muy importante para ti, una foto que pones en tu pared, haciéndola destacar de todas las demás, una foto que, con sólo mirarla, la gente ya sabe que tenéis ese "algo" ya mencionado, una foto que siempre guardarás, una foto que mirarás cuando necesites sonreír, como aquella persona.
Y entonces, llega ese momento, en el que sabes que tú eres la primera opción de ese alguien, la persona a la que le contaría todo y el hombro en el que lloraría cuando estuviera roto, y esa persona también estaría para ti siempre, porque ella también es tu primera opción. Tu persona especial, tu foto especial.
Y por mucho que pasara el tiempo, que vuestros caminos se bifurcaran, nunca os olvidaríais el uno al otro. Vuestro vínculo es fortísimo, irrompible.
Y te sientes verdaderamente querido, completo.
No sé, podéis llamarme soñadora, estúpida o incluso ingenua, pero yo creo que hay una persona, una foto, guardada para mí, mi otra mitad, y pienso encontrarla.
miércoles, 7 de agosto de 2013
Con título.
escribió un poema
y lo llamo “Chops”
porque así se llamaba su perro
Y de eso trataba todo
Y su profesor le dio un sobresaliente
y una estrella dorada
Y su madre lo colgó en la puerta de la cocina
y se lo leyó a sus tías
Ese fue el año en que el padre Tracy
Y les dejó cantar en el autobús
Y su hermana pequeña nació
con las uñas de los pies diminutos y sin pelo
Y su padre y su madre se besaban mucho
Y la niña de la vuelta de la esquina le envió una
tarjeta de San Valentin firmada con una fila de X
y el tuvo que preguntarle a su padre qué significaban las X
Y su padre siempre lo arropaba en la cama por la noche
Y siempre estaba ahí para hacerlo.
Una vez en una hoja blanca de papel con rayas azules
escribió un poema
Y lo llamo “Otoño”
porque así se llamaba la estación
Y de eso trataba todo
Y su profesor le dio un sobresaliente
y le pidió que escribiera con más claridad
y su madre nunca lo colgó en la puerta de la cocina
porque estaba recién pintada
Y los niños le dijeron
que el padre Tracy fumaba puros
Y dejaba colillas en los bancos de la iglesia
Y a veces las quemaduras hacían agujeros
Ese fue el año en que a su hermana le pusieron gafas
con cristales gruesos y montura negra
Y la niña de la vuelta de la esquina se rió
cuando él le pidió que fuera a ver a Papá Noel
Y los niños le dijeron por qué
su madre y su padre se besaban mucho
Y su padre nunca le arropaba en la cama por la noche
Y su padre se enfadó
cuando se lo pidió llorando.
Una vez en un papel arrancado de su cuaderno
escribió un poema
Y lo llamo “Inocencia: Una duda”
porque esa duda tenía sobre su chica
Y de eso trataba todo
Y su profesor le dio un sobresaliente
y lo miró fijamente de forma extraña
Y su madre nunca lo colgó en la puerta de la cocina
porque él nunca se lo enseñó
Ese fue le año en el que murió el padre Tracy
Y olvidó cómo
era el final del credo
Y sorprendió a su hermana
enrollándose con uno en el porche trasero
Y su madre y su padre nunca se besaban
ni siquiera se hablaban
Y la chica de la vuelta de la esquina
llevaba demasiado maquillaje
Que le hacía toser cuando la besaba
pero la besaba de todas formas
porque tenía que hacerlo
Y a las tres de la madrugada se metió él mismo en la cama
mientras su padre roncaba profundamente.
intentó escribir otro poema
Y lo llamo “Absolutamente nada”
Porque de eso trataba todo en realidad
Y se dio a sí mismo un sobresaliente
y un corte en cada una de sus malditas muñecas
Y lo colgó en la puerta del baño
porque esta vez no creyó
que pudiera llegar a la cocina.
jueves, 11 de julio de 2013
Bye, honey.
sábado, 6 de julio de 2013
Maldita rutina.
sábado, 3 de noviembre de 2012
My happy ending.
jueves, 11 de octubre de 2012
Tú.
sábado, 18 de agosto de 2012
.
jueves, 9 de agosto de 2012
It was the end of a decade, but the start of an age.
sábado, 4 de agosto de 2012
Yo.
Tengo miles de sueños, tengo miles de miedos. Miedo a fallar, miedo al rechazo, miedo a no superar mis miedos, miedo a fastidiarla, miedo a la soledad, miedo a todo.
Soy insegura, débil, muy débil. Las palabras me hieren, no sabéis cuanto.
Soy una persona que puede estar pasándolo fatal y tener una sonrisa en la cara. Supongo que por eso creen que soy totalmente feliz. Puede que eso es lo que yo intento hacer que parezca.
Realmente, pocos saben por lo que he pasado este año; lo que he aprendido, lo que he madurado. Y por eso me llamarán rara, por eso muchas veces no me entenderán, porque conocen mi nombre, no mi historia.
Pero al fin y al cabo soy yo. Y aunque a veces sea insoportable y tonta, todo el mundo está aquí por alguna razón, ¿no?
jueves, 2 de agosto de 2012
Presentación.
Muchos besos:
Catnip Cobain Armstrong.




